25 abril, 2023

La Muerte del Rebe (Extracto de libro)


Cuando le pedí al Rebe que me contara su vida, se puso a llorar. Ni mi abuelo ni mi padre habían pensado en preguntarle cómo había sido su existencia antes de que los osos le devoraran el cuerpo. Esto es lo que me reveló:Mis ancestros llegaron al Cáucaso en busca de sus raíces. El Arca santa, según el Génesis, al terminar el diluvio, navegó al garete ciento cincuenta días, y cuando por fin el Innominable (bendito sea), se acordó de Noé e hizo soplar un viento sobre la superficie de las aguas, fue a varar en la cumbre del Ararat. Pasada la cólera divina, el patriarca, su familia y sus animales bajaron por las abruptas faldas para poblar la Tierra bajo la luz de una nueva alianza. El Cáucaso, donde se yergue esta altísima montaña, se convirtió en la cuna de la humanidad regenerada.El hacha siempre vuelve al bosque de donde salió el mango: mis abuelos, que habían sido expulsados de España, amontonados en guetos en Italia, raptados por los piratas moros en el Mediterráneo, esclavizados en Turquía y asesinados en Irán; subsistiendo gracias a la venta de tapices, tabaco y sal, recorrieron Armenia, Georgia, Chechenia, Azerbaidján, Daguestán, escalando uno tras otros los montes, para desenterrar en sus cumbres algunos esqueletos de perro, pero no el Arca santa.Habiendo perdido la esperanza de encontrar su origen – la posesión del suelo les estaba para siempre negada - pacíficos como eran, lectores infatigables de la Torá y del Talmud, cargando en sus viejas yeguas más peso de libros que alfombras, vagaron de valle en valle aceptando ser muchas veces agredidos en esos pueblos hoscos, separados de los otros por barreras de montañas. A pesar de que los caucasianos les respetaban a sus mujeres (no por principios morales, sino porque ellas se mostraban cubiertas de mantones, con los dientes teñidos color tierra, los cabellos rapados y la piel untada con una pasta de queso rancio), las repetidas invasiones de los mongoles, que no tenían un olfato delicado, hicieron que, de violación en violación, los atributos orientales les entraran en la carne. Al cabo de algunas generaciones, Anan, mi padre, nació con los ojos rasgados y yo, Todros, con una piel que daba reflejos amarillos. Creo que por esta vergonzosa herencia, ambos tuvimos ese carácter rebelde que obligó a la comunidad religiosa a prohibirnos asistir a sus ceremonias.Apenas cumplí siete años, edad en la que, según Anan, mi cerebro era ya capaz de comprenderlo todo, él me llevó a las salinas. Allí, en el silencio cómplice de la extensión blanca, me hizo beber un trago de miel de acacia y comenzó a iniciarme.— Óyeme bien, Todros: el Innominable (bendito sea), es infinitamente justo y sólo actúa con bondad. Todo el daño viene del hombre que, convirtiendo el placer en vicio, hace mal uso de su libre albedrío. El ascetismo es el único medio que tenemos de conservarnos puros. Tú y yo, hijo mío, renunciaremos al placer.Y desde entonces comenzamos a usar vestiduras negras, a comer sólo dos panes de cebada por día, uno en la mañana, el otro al atardecer; a rechazar la sal y el azúcar; a dormir en los suelos más duros. Sin comprender nuestra locura, Aya, mi madre, me decía: “¡Estás en los huesos! ¡Recuerda: amor y buena comida para triunfar en la vida!”, y lloraba rogando que comiera sus suculentos postres y guisos. Yo la miraba los ojos llenos de desprecio por estar sumergida en esas necesidades animales.¿Cómo un pedazo de carne o un trozo de pastel hubieran podido alimentarme más que ese dios innominable que llenaba mi pecho, mi vientre, mi cabeza, mi ser entero? Todo estaba ocupado por Él (bendito sea). Lo único personal que me quedaba era la piel, tan estirada y seca que, si la golpeaban, sonaba como tambor. Desesperada, Aya se lanzó sobre Anan, que ya había perdido sus dientes, y lo corrió del hogar azotándolo con un pollo desplumado. ¡Nos fuimos juntos!Comenzamos a vivir en una gruta, al pie de las montañas del Gran Cáucaso, junto al río Terek. La colectividad no tardó en olvidarnos, decretando que mi madre, una mujer aún atractiva, podía contraer nuevas nupcias, orden que ella acató gustosa, uniéndose, como muchas otras paisanas —más vale un buen pariente que un mal vecino—, con un primo cercano. Nosotros, mientras tanto, para comer, nos hicimos mendigos. Bajábamos al pueblo a pedigüeñar cantando, una hora por día, lo que nos bastaba para obtener cuatro panes, un par de zanahorias y abundantes burlas. El resto del tiempo lo ocupábamos en leer la Torá, reservando tres escasas horas para dormir. Mi padre estaba seguro de que una frase de los Números encerraba el secreto de la vida eterna: “Y el ángel del Señor pasó más allá, y se puso en una angostura donde no había camino para apartarse ni a derecha ni a izquierda”. Después de repetir la frase incontables veces, me miraba para decirme con sus ojos plenos de fiebre:—El ángel está delante de nosotros y espera que nos acerquemos. No necesita perseguirnos; el camino estrecho conduce a él, a su espada vengadora. Vengadora en el sentido de que elimina lo superfluo. ¡Hijo mío, tenemos que decir a las necesidades del alma y del cuerpo: esto no soy yo! ¡No soy el que piensa, ni el que siente, ni el que desea! ¡Pero tampoco soy lo pensado, ni lo sentido, ni lo deseado! Voy por el camino estrecho de la negación, no puedo ir ni a derecha ni a izquierda, no puedo ser ni puedo no ser; sin embargo, en el fondo de aquello hay algo más que debo sacrificar, entregar a la espada del ángel, algo que me tiene encadenado a la vida y a la muerte. ¿Pero qué es? ¿Qué es lo que el ángel no quiere dejar pasar? ¡Vamos avanzando a ciegas! ¿Qué hay más allá de la inteligencia pura? ¡Quizá nada! ¡Puede que ese mismo ángel sea nuestra meta! ¿Cómo saberlo? ¡Ah, Todros, meditemos aun durante el sueño!En el calor agobiante del verano, en el frío despiadado del invierno, con la piel tan pegada a los huesos que parecíamos momias, continuamos meditando. De pronto me di cuenta de que estaba más alto que mi padre y que ya iba a cumplir veinticuatro años... Anan pareció regresar de un país lejano, sacudió su cabeza cubierta de largas greñas sucias y mostró las encías desdentadas en una mueca que era el resto penoso de su antigua sonrisa.—Alegría, alegría, Todros! ¡Vamos a celebrar tu aniversario comiendo un postre: moras!— ¡Padre, estamos en pleno invierno! ¡Las zarzas duermen bajo un manto de nieve!— ¡El Innominable (bendito sea) las despertará! Hemos pasado años adorándolo, bien puede hoy darnos ese mínimo placer. Para algo ha coronado las cumbres con generosas matas.— Cuidado, padre, en algunos lugares la nieve se ha transformado en hielo. ¡Las laderas están muy resbalosas!— El Innominable (bendito sea) me protegerá! Pero como no soy cabra ni perro salvaje, voy a demorar un buen rato en trepar y bajar. Tú no pierdas tiempo: la puerta del cielo se puede abrir y cerrar en un solo segundo. ¡Atención, atención, atención! ¡Medita sin cesar!Seguí con la mirada la ascensión de Anan hasta que se lo tragó la niebla y luego, inmovilizando mi cuerpo esquelético, ignorando el frío, concentré mi espíritu en el camino estrecho. No podía ir ni a derecha ni a izquierda ni retroceder. Yo era el que pensaba, ¿pero quién me pensaba? Yo era la conciencia, luego la conciencia de la conciencia, luego la conciencia de la conciencia de la conciencia... Fui tan lejos, me sumergí tan profundo en el abismo sin fondo, tensé tanto mi cuerpo para impedirle distraerme con algún movimiento, absorbí y quemé de tal manera su energía, tratando de atravesar la raíz del pensamiento, que el pobre no pudo resistir más y comenzó a sangrar por la nariz.Concentrado como estaba, al comienzo no me di cuenta, pero un calor húmedo comenzó a invadirme el pecho para llegar hasta mi sexo. ¡Abrí los ojos, vi la mancha roja, sentí un estallido luminoso en el centro de mi cerebro y comprendí! ¡Había por fin encontrado la puerta! En el Génesis, dos, siete, estaba claramente escrito: “Entonces Dios formó el hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz aliento de vida y fue el hombre un ser viviente”. ¡Eso era! El cuerpo ataba mi conciencia a su forma rígida, pero la sangre informe me estaba mostrado el camino. ¡Si la vida, la verdadera vida, la espiritual, puro aliento divino, conciencia fundadora, entraba por la nariz, era por la nariz por donde podía salir!Abandoné primero las sensaciones que me ataban a los pies; en seguida abandoné las piernas, el tronco, los brazos, el cráneo; me concentré en la nariz, abrí su memoria genética, llegué hasta Adán y sentí su éxtasis cuando el Innominable (bendito sea) posó en sus fosas nasales los labios que se había creado para esa única ocasión y eyectó el soplo increíble que penetró cada molécula del cuerpo de arcilla, otorgándole el goce infinito de la existencia. ¡Ahora yo, aliento divino, rechazando la petrificación de la carne y navegando contra la corriente, volvería a mi origen!Con la fuerza de un toro de lidia, surgí por las dos ventanillas nasales y me encontré, como una amiba transparente, flotando fuera del cuerpo, unido a él sólo por un filamento luminoso. Por primera vez descubrí la dulzura de ser yo mismo, sin estar deformado por el dolor o el miedo. Era delicioso no depender de los otros, no tener peso, no estar amenazado por el hambre, las enfermedades, la vejez, la muerte, existir sin dueño, sin forma, sin secreciones, sin excremento... Comencé a atravesar las diez dimensiones maravillosas, queriendo llegar al pensamiento primero, que es el comienzo y el fin de todo... Visité inmensas espirales de pura luz, gigantescas serpientes de fuego frío enrolladas en anillos concéntricos, ríos de amor, esplendores sublimes surgiendo de un pozo oculto por infinitos velos... Era tal el bienestar que sentía, que decidí hundirme en esos limbos tanto como mi cordón de plata se estirara. Confiaba en Anan. Él protegería mi cuerpo inanimado, esperándome con paciencia, aunque tardara años en regresar. ¡Grave error!Mi padre, después de llegar a la cumbre y desenterrar de la nieve unos puñados de moras, resbaló y cayó en un barranco. Allí tuvo que esperar cinco días, subsistiendo gracias a los congelados frutos, hasta que una lluvia disolvió el hielo y pudo trepar. Cuando llegó a nuestra gruta, encontró unos pocos huesos mordisqueados y un trozo sanguinolento de cuero cabelludo: los restos de mi cuerpo. Por las huellas se dio cuenta de que eran dos osos los que me habían devorado.De pronto, vi esfumarse el filamento plateado que surgía de mi ombligo. Me sentí tan vulnerable como una tortuga despojada de su caparazón. El éxtasis se convirtió en angustia. Atravesé apresurado los diez planos del limbo y salí del luminoso Entremundo para sumergirme en la densidad oscura... Allí estaba mi padre, llorando desconsolado junto a mis despojos. Hubiera querido acariciarlo para calmar su corazón, pero ya no tenía manos. Tampoco voz para decirle que estaba ahí, más cerca que nunca, porque la barrera de la carne no se interponía entre mi espíritu y el suyo. Mas él, únicamente con su intelecto, podía comprender mi trágico deceso. “Todos sólo somos máscaras del Innominable (bendito sea). El Innominable (bendito sea) es un infinito océano de eterno goce; mi hijo, un sueño, una ilusión, una chispa divina, ha regresado a la dimensión sin tiempo y sin espacio, para disolverse en el Origen, felicidad pura, orgasmo incesante.” También comprendía mi padre que un muerto — ¡él me imaginaba muerto, es decir convertido en nada!— no sufre. “Todros ya no es individuo, no siente ni se siente. El desaparecido no es más que una parte del que sufre. El vivo no sufre por el muerto, sufre por sí mismo. Cree que ha perdido, cuando en realidad no se pierde porque nunca se tiene. Cree que las cosas no fueron como debían haber sido; en realidad si fueron así es porque debían ser así. El individuo es mortal, el Innominable (bendito sea) es imperecedero. La muerte es una ilusión individual.” Pero las ideas, por acertadas que fueran, no podían calmar su dolor. Se sentía como un espejo al que de un solo golpe, un golpe impensable, injusto, irremediable, hubieran quebrado en mil pedazos. Le dolía el cuerpo. En su propia carne sentía las dentelladas de los osos. A él, que no había sido capaz de salirse de la materia, mi desaparición le revelaba su inaceptable condena mortal.¿Cómo sacarlo de su absurda pena? ¡Cómo mostrarle que yo estaba allí, presto a entrar en su organismo para darle mi energía vital, aquella que a causa de la destrucción de mi cuerpo no había consumido! Pero Anan insistía en creer que era imposible el consuelo. Su alma, convertida en fortaleza, no dejaba el menor resquicio por donde se pudiera entrar. “Hijo mío: yo tenía planes para ti, me veía, a través de tu existencia, viajar hacia el futuro; eras mi inmortalidad... Muere el abuelo, muere el padre, muere el hijo, muere el nieto, esa es la felicidad, porque las muertes se suceden tal como desde la creación fueron ordenadas. Pero tú, Todros, desapareciste antes que yo. Ahora, miro al sol como un águila sin alas... ¡Si el padre come espinas, al hijo le sangran las encías! ¡Fui yo el que te dejó meditando en la caverna; yo el que se tentó con comer moras, yo el que te enloqueció prometiéndote la inmortalidad; yo el que, por alabar la vida eterna, te hice perder la vida efímera, corta pero preciosa porque es la única que se nos concede! ¡Sin embargo, fueron los osos los que nos separaron, los que impidieron que la Gran Obra fuera realizada! ¡Fieras malditas, en alguna guarida deben invernar digiriendo tu cuerpo sagrado! ¡No puedo aceptar que el vientre de esas bestias sea tu tumba!Anan lanzó un grito que pareció interminable, reunió sus fuerzas, se concentró en las encías y con la voluntad fanática de una madre pujando por parir un crío atascado, hizo surgir dos nuevas hileras de dientes, blancos, puntiagudos, enormes.Descendió a la aldea, entró en la taverna, eyectando por los ojos tal odio que nadie se atrevió, como era la costumbre, a escupirle el rostro. Tomó un cuchillo de la cocina y descolgó un arco y un carcaj lleno de flechas que adornaban el comedor. Lo dejaron hacer a su antojo. Para los caucasianos, los orates eran divinos porque participaban de la santa locura de Cristo. “¡Al loco y al aire, darles calle!”Semidesnudo, cubierto por una manta convertida en harapos, se internó entre los árboles que cubrían las laderas del gigantesco Elbruz. Nadie le había enseñado a cazar osos, pero el odio es el mejor de los maestros. Sin preocuparse del frío o de la niebla, avanzó observando los diferentes excrementos; blandos e informes, humanos; color ladrillo, duros, perros salvajes; bolas pequeñas y negras, cabras... y por fin unos amasijos azul oscuro que, al escarbarlos, resultaron ser ciruelas mal digeridas: ¡osos! ¡Ah, esos malditos comían sin cesar porque, por tener el intestino corto, eran incapaces de digerir gran parte de lo que tragaban! Aquel era el sendero nutricio de un plantígrado. Lo probaban esos árboles descortezados en donde negreaban las huellas de unas largas garras.Avanzó, con el corazón dando latidos que parecían partirle el pecho. Yo quise decirle: “¡Basta, Anan, asesinando animales te condenas! ¡También me condenas a mí, obligándome a seguirte por este mundo denso! ¡Déjame ir, por favor! ¡Perdona a los osos y perdónate a ti mismo como yo te perdono!”, pero mi padre no podía oírme. Se hizo un corte en la palma de una de sus manos, para frotarse el cuerpo impregnándolo con su sangre. Sabía que un oso puede detectar el olor de una carroña a quince kilómetros de distancia. Los georgianos tenían un proverbio: “Brinca un pez en el río: el águila lo ve, el ciervo lo oye, el oso lo huele y Dios lo ama”. Continuó ascendiendo la montaña y mascullando, con el resuello entrecortado: “Dios (maldito sea) no ama al pez ni al águila ni al ciervo ni al oso ni a nadie. Sin necesidad, sin hambre, indiferente, nos crea y nos devora. ¡Esta corta vida que nos da para vencer su aburrimiento, es un abuso de poder!Como lo esperaba, al final del sendero divisó, junto a una roca, a un oso que husmeaba hacia él entrecerrando sus ojillos. Su talla era inmensa, su forma voluminosa y pesada, sus uñas largas como navajas... Colocó lentamente una flecha en el arco y, paso a paso, centímetro por centímetro, avanzó hacia la bestia. El animal aplastó sus orejas contra el cuello gruñendo iracundo, golpeó el tronco de un árbol produciendo un ruido atronador, abrió sus mandíbulas para mostrar cuatro puñales de marfil y, chorreando baba, se lanzó hacia mi padre. Éste, sin soltar el arco, agitó los brazos lanzando alaridos. El oso frenó, cayó al suelo, rodó unos metros y escapó corriendo, pegado a la inmensa roca. Mi padre lo siguió, lo más rápido que pudo, pero la fiera lo superó en velocidad y desapareció en una curva. Enrojecido por el odio, Anan continuó su persecución alrededor de la roca, con el arco tenso, preparado a disparar. Yo me desesperé. Comprendí la treta del animal: ¡estaba girando alrededor del peñasco para atacar a Anan por la espalda! Volé hacia mi padre y le hice señales para que mirara hacia atrás. Pero él, incapaz de captar mi presencia, siguió corriendo en pos de la que creía era su cobarde presa. ¡Qué angustia, yo no quería que le pasara lo peor! Los osos devoraron mi cuerpo cuando yo estaba fuera de él, convertido en espíritu puro. Anan, por el contrario, se había sumergido en la carne, emporcando su mente con odio, sufrimiento, bajos instintos. Ya era casi un animal. Destruyéndole el cuerpo, al mismo tiempo le destruirían el alma. Pasaría, sin estaciones intermedias, de la conciencia a la nada absoluta: moriría. Sólo los espíritus que han descubierto la puerta y penetran descarnados en el Entremundo, pueden no morir y conocer las maravillas del luminoso cuerpo de Aquello (bendito sea).Sin esperar nada, convertido en un haz enceguecedor, movido sólo por la desesperación, me lancé hacia el oso. ¡Oh, milagro, el animal sí podía verme! Se alzó sobre sus patas posteriores, lanzó un rugido metálico y se protegió los ojos con los cojinetes de sus plantas, dejando el pecho descubierto.Mi padre dio media vuelta y, sin perder un segundo, lanzó una flecha que fue a clavarse en el corazón del gigante. Cayó fulminado entre las zarzas.Sin preocuparse por que las zarzas laceraran su piel, Anan, blandiendo el cuchillo de cocina, corrió hacia su víctima y le abrió un canal de la garganta al vientre. Hundió sus manos febriles en el tajo humeante, escarbó entre las vísceras y no encontró ninguno de mis huesos. Desesperado, extrajo el corazón para destrozarlo a mordiscos. ¿Qué quedaba de mi padre? ¿A dónde había ido a parar su sabiduría? Ese sufrimiento que lo sumergía en la locura, ¿era amor? ¿No es el amor el que permite atravesar las fronteras y establecer un puente entre esta vida y el reino de los ausentes? Yo estaba ahí, junto a él, a través de él, en él... pero Anan, mutilando su fe, se había convertido en una isla a la deriva en la nada.Marchando obsesionado en busca del segundo oso, mi padre, a comienzos del verano, se encontró una mañana en los bosques de pinos que perfuman los pies del monte Kazbek. Después de enterrar el arco, las flechas, sus sandalias agujereadas y la manta, lavó en un arroyuelo el cuchillo y su cuerpo, se secó al sol, frotó su piel con agujas de pino y untó con arcilla su larga cabellera, barbas y pelos de las axilas y el pubis. Luego, caminando sobre la punta de los pies, comenzó a rastrear su presa.No sintió pasar el tiempo. Al atardecer, las sombras de los árboles se alargaron hasta reptar, como serpientes negras, sobre las rocas hirvientes. De allí surgía un respirar ronco, acompañado por chillidos de hembra en celo. Quemándose las plantas de los pies y las palmas de las manos, Anan escaló un peñón y vio, en una meseta, a la sombra, justo bajo él, a un enorme oso, azul marino, inclinado sobre una osa tan pequeña que sólo emergía de ella, entre las gruesas patas anteriores, su fino hocico. La bestia oscura se afanaba, yendo y viniendo, con una extraña delicadeza. No eran golpes los que daba sino caricias. Con esos labios despegados de las encías, estirados como trompa, besaba la cabeza de su casi invisible compañera.Mi padre esperó el momento preciso y, cuando el animal rugió enceguecido por el orgasmo, dio un salto simiesco y cayó montado sobre él, para hundirle el cuchillo hasta el mango en la peluda nuca. La mole cayó de costado arrastrando a Anan, quien se dio un espaldarazo cruel contra las rocas. Antes de que pudiera levantarse, cayó sobre él, arañando y mordiendo, una mujer desnuda que llevaba una cabeza de osa por sombrero.Ese cuerpo sucio, musculoso, de grandes senos en punta, esa furia animal, aquella mancha púbica chorreando esperma de oso, otorgaron a mi padre el vértigo del deseo. Convirtiendo los dolores de su alma en hambruna sexual, con fuerza demente agarró por el cuello a la salvaje, la arrodilló junto a la sangre que caía a borbotones de la nuca abierta, le inclinó la cabeza hasta hacerle hundir la frente en el magma rojo y, de un empujón que casi le parte el pubis, le llegó al fondo para, entre goce y asco, perforarle las entrañas con el escupitajo que daría vida a un pobre niño a quien llamaría Todros, en un vano intento por recuperarme, olvidando que el Innominable (bendito sea) nunca se repite y que, para siempre, cada efímero ser queda inscrito en la memoria universal como un acontecimiento sagrado por lo único... ¡Una caída, una crecida! Lo compadecí, pero, en cierta manera, me alegré. Anan, al fin, había encontrado el camino, aunque bestial, que lo liberaba del sufrimiento. En esa vagina degradada se había extinguido el duelo. Y por aquello, libre, yo podía regresar al Entremundo.

Hemos actualizado blog y fuimos verificados por Bookshop.org! Wow!


 Esta semana hemos seguido actualizando este blog donde comenzaremos a promover activamente nuestras novedades de esta libreria online que anhelamos les guste y nos pongan en sus favoritas a visitar. Estamos muy emocionados por ir develando los libros que se iran incorporando al catalogo! Mientras tanto, tambien estamos muy felices de haber sido verificados por la tienda asociada que apoya a libreros independientes mas grande del mundo, hablamos por supuesto de Bookshop.org! Gracias por incorporarnos en su lista de afiliados! y si de listas hablamos, ahi en nuestro perfil hemos incorporado nuestras primeras listas de recomendados como son Libros para cambiar el mundo, Libros para viajar a las estrellas y Comprendamos la crisis de opiodes que asola a los Estados Unidos. Esperamos les parezca muy interesantes aquellas recomendaciones. 

Desde ya, agradecemos las oportunidades de llevarles las mejores lecturas a su lugar favorito de lectura.


Feliz semana les desea,
Dave Hidalgo
Productor de contenidos, creador escritor y librero independiente

17 abril, 2023

Monopolio Amazon cerrará su tienda online Book Depository

La tienda en línea Book Depository cerrará a fines de abril, según se han dicho los vendedores y socios editoriales. Esto se produce después de que la empresa matriz de la librería, Amazon, anunciara que había decidido "eliminar" una serie de puestos en sus negocios de Dispositivos y Libros.

La librería con sede en Gloucester fue fundada en 2004 por Stuart Felton y Andrew Crawford, un ex empleado de Amazon, con el mantra de "vender 'menos de más' en lugar de 'más de menos'". Su objetivo era vender 6 millones de títulos que cubrían una amplia variedad de géneros y temas, en lugar de centrarse únicamente en los más vendidos. Aunque originalmente era un rival de Amazon, fue adquirida por el gigante minorista en 2011, lo que provocó que algunos en la industria editorial se preocuparan por el endurecimiento del "dominio absoluto" de la compañía estadounidense en el comercio de libros del Reino Unido.

Según la revista especializada The Bookseller, un correo electrónico enviado a los vendedores y socios editoriales explicaba que Book Depository cerrará y que la última fecha en que los clientes podrán realizar pedidos es el 26 de abril. "En las próximas semanas completaremos una liquidación del negocio, incluida la interrupción de nuestros listados como vendedor de mercado y el cierre de nuestro sitio web", escribió Andy Chart, jefe de gestión de proveedores.

"Me gustaría aprovechar esta oportunidad para darles las gracias de parte de todos en Book Depository y de nuestros clientes amantes de los libros, por su asociación de apoyo a lo largo de los años para ayudarnos a hacer que los libros impresos sean más accesibles para los lectores de todo el mundo", concluyó.

Este movimiento es parte de recortes más amplios en Amazon descritos en una publicación de blog en enero. "En noviembre, comunicamos la difícil decisión de eliminar una serie de puestos en nuestros negocios de Dispositivos y Libros", como resultado de la "economía incierta", escribió el CEO Andy Jassy. "También compartí que no habíamos terminado con nuestro proceso de planificación anual y que esperaba que hubiera más reducciones de roles a principios de 2023". En total, la compañía planeaba despedir a poco más de 18,000 personas, agregó Jassy. Amazon no ha compartido cuántos empleos se perderán específicamente en Book Depository.

Fuente: Noticias, deportes y opinión de la edición global de The Guardian | El Guardián

04 diciembre, 2010

Una Cancion y Un Poema...

"Viviendo intensamente, cantaré suavemente una cancion a tu oido, las flores cantaran conmigo y tu piel de petalos se cubrira de luces sagradas y Amor"

07 febrero, 2010

Cisarro y Los Niños de La Historia

A lo largo de la historia, una de las figuras más misteriosas y oprimidas por el universo social ha sido el niño. Producido, escrito y descrito por el poder de las instituciones –la familia, la escuela, la iglesia, el trabajo- su presencia social estuvo ligada a la categoría de objeto y no de sujeto. Administrado por las ideologías se construyó el niño “oficial” que poco o nada tenía que ver con la realidad social masiva de la infancia, marcada por el trabajo precoz de carácter esclavista, los abusos sexuales y la violencia física. Pero el racionalismo del siglo XVIII abrió un nuevo escenario y los tiempos se encargaron de desalojar la violencia explícita (escolar, familiar) como condición “natural” y, más aún, deseable para una buena formación social. Hoy el niño es configurado según los dictámenes de los grupos dominantes: la burguesía y su correlato económico el capitalismo. Fue este sistema el que hacia finales del siglo XX decretó que el niño tenía derechos específicos y de esa manera alcanzó el estatuto de sujeto cuando se puso límites particularmente a la familia que ostentaba el absoluto control del alma y del cuerpo del niño. Esos derechos fueron establecidos por el sistema justo cuando el mercado globalizado diseñó y atrajo hasta sus redes al “niño consumista”, ese niño que ya no aspiraba a los juguetes de madera o de cuerda ni menos a heredar la ropa usada de sus hermanos. El ultra mercado primero generó y luego capturó el deseo del niño y lo transformó en un cliente preferencial. Se abocó tanto al lujo como a la copia del lujo, y no desechó aún la falsificación de las marcas: celulares, computadoras, ropas, vajillas, muebles, accesorios de alto diseño, son las ofertas que rondan y modelan los imaginarios infantiles. La instauración efectiva de los derechos del niño coincide con su ingreso masivo al ultra mercado como consumidor pleno y es ese consumo el que rompe su categoría de objeto y lo califica como un sujeto con derechos, en la medida que incrementa de manera notable las ganancias. Mientras los derechos de los niños se erigen como centro en un mundo que se desea humanista, la ley se deja caer sobre el (otro) niño para ficharlo y penalizarlo lo más precozmente posible, a ese (otro) niño que no compra sino que roba y rompe el pacto que cautela la propiedad privada. Pero ese (otro) niño a su vez es asaltado, “a cámara armada” permanentemente por la televisión y los discursos públicos que lo usan y lo exhiben para sembrar el pánico social, subir el rating y satisfacer a plenitud a los auspiciadores. Ese (otro) niño es mostrado como un mero objeto social; mudo, desconocido, carente de subjetividad, en suma un “mal” salvaje que profundiza el terror de la mirada (burguesa) hacia los sectores populares donde se puede inferir que “hasta los niños son criminales consumados”. Sin ética alguna, la suma de voces han convertido al niño delincuente en un paradigma social despreciable y, de esa manera, reproducen y multiplican no sólo la inequidad (Chile es uno de los doce países más desiguales del mundo) sino fomentan en la población marginalizada un comprensible resentimiento. El Cisarro, actual y fugaz protagonista noticioso, es enteramente una víctima social, no sólo por sus condiciones familiares y culturales sino que se ha constituido en un cuerpo explotado por los espacios mediáticos, por la derecha política, por la `policía, por el gobierno y por el Estado. De manera vergonzante han usado y abusado de su imagen para establecer pedagogías falsas, amenazantes o zalameras. El Cisarro, un niño de 10 años, existe como imagen porque su captura provocó la solidaridad de sus pares, los “otros” niños que buscaron devolverlo al espacio de la calle. Fue ese gesto y esa gesta infantil -que cita los operativos de liberación de los presos políticos- la que propició el escándalo. Existe en el Cisarro un eco político que perturba y atrae a la opinión pública. Pero el Cisarro ya está escrito. Hace mucho tiempo lo narró de manera impecable Alfredo Gómez Morel en su novela de formación del niño delincuente: El Río. Un río que suena, resuena y nos trae las mismas dramáticas piedras casi cincuenta años más tarde. Fuente: THE CLINIC.Cl

21 Consejos Para Mantenerse Saludable

1.-Olvídate de la edad cronológica, es sólo un número. 2.-Mejora tus relaciones con los que te rodean, mejorará el aspecto de tu piel. 3.-Satisface tu sexo, hazlo creativo. Si cortas de cintura para abajo, provocas un desequilibrio insano. 4.-Juega por jugar, diviértete con lo que te gusta hacer. Cumple algún sueño infantil. 5.-Cuida tu alimentación, disfruta con ella, no te excedas en nada y equilibra las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas. 6.-Muévete, camina, nada, practica algún deporte. Ve probando hasta que encuentres lo que mejor le sienta a tu cuerpo. 7.- Aprende a ver en cada enfermedad un maestro, en cada bache de la vida una lección que aprender. 8.-Estés en la etapa de tu vida que estés, nunca renuncies a tus deseos. 9.-Aprende cada día algo nuevo, es un seguro contra enfermedades neurodegenerativas. 10.-Exprésate y escucha a los demás, abre nuevos canales de comunicación. Aprende a utilizar las nuevas tecnologías. 11.-Practica algún arte. Si no lo has hecho nunca, busca un maestro e imponte una disciplina. Disfrútalo. 12.-Aléjate de personas tóxicas, procura estar al lado de quien amas. 13.-No contamines tu cuerpo con lo que le perjudica. 14.-Abre tu corazón, no digas siempre “yo pienso”, incluye en tus mensajes “yo siento”. 15.-Haz todos los días algo diferente. Toma caminos distintos, tira lo que no te sirva, renueva tu vestuario, desordena alguna de tus rutinas, prueba a entrar en lugares nuevos. 16.-No te autolimites en la forma de vestir, en la decoración de tu casa, en la música que escuchas… todo lo que hace disfrutar, si no hace daño, está disponible para todas las edades. 17.-Encuentra todos los días una noticia positiva y compártela con alguien. 18.-Practica la bondad y el desapego. 19.-Aprende a recibir. 20.-Juzga menos (mejor nada), ama más. 21.- Vive cada momento, pero si tu mente viaja en el tiempo que sea más hacia el futuro que hacia el pasado.

Consejos Para Mis Hijas

No se casen. Si se casan y el novio es rico, no acepten un acuerdo previo de separación de bienes. Si ya se casan una vez, cásense al menos dos veces más. No le pidan nada a Dios. No le tengan miedo a Dios ni a los que meten miedo en nombre de Dios. No esquíen. No buceen. No hagan canotaje. No trepen montañas. No sean trepadoras. No salten en paracaídas. No salten soga. No vayan al gimnasio. No se operen nunca nada, aun si les dicen que su vida está en riesgo. La vida siempre está en riesgo, mucho más cuando te operan. No confíen en los médicos, en los políticos, en los psiquiatras, en los vendedores ni en nadie de aspecto humano. Limítense a hacer lo que les dé placer. No se limiten en hacer lo que les dé placer. Bailen todo lo que puedan. Traten en lo posible de no matar a nadie. Si es inevitable matar a alguien, háganlo con delicadeza y compasión, procurando el menor sufrimiento a la víctima y no dejando huellas del crimen. Matar puede ser divertido una vez, más ya es vicio. No se envicien. Si se envician, usen silenciador y disparen tres veces, por las dudas. No vayan a velorios, funerales, misas ni casamientos. Si matan, vayan al velorio y lloren un poco, es lo mínimo que pueden hacer. Una dama siempre sabe cuándo corresponde llorar. No tengan hijos. No adopten hijos. Si tienen hijos, traten de saber quién es el padre. Si tienen hijos, no los bauticen. No les pongan sus nombres a sus hijos ni a sus hijas. Puestas a elegir, póngales sus nombres a sus hijos, así los confunden un poco. No viajen. Caminen. Miren. No estudien. Lean. Miren. No lean nada que no les dé placer. No lean mis libros. No se maquillen. No usen tacos. No hagan el amor. Tengan orgasmos. No viajen nunca sin un consolador y dos juegos de baterías. No limpien la casa. No cocinen. No tomen pastillas para dormir. No tomen antidepresivos. No tomen. No fumen. Fumen un porrito de vez en cuando. No prueben coca. Piensen que este año puede ser el último. No respondan los agravios. No inmediatamente. Dicen que la mejor venganza es pasarla bien. Es una verdad a medias. La mejor venganza es dejar ciego a tu enemigo, que no te pillen y luego pasarla bien. La única manera científica de medir la felicidad es el número de orgasmos que alcanzarán a lo largo de sus vidas. Que sean muchos (los orgasmos y los proveedores: traten de que no sean los mismos proveedores de Wong, por el amor de Dios). No vayan a reuniones familiares. Si van, traten de sembrar cizaña y encender una discusión, luego ya se pueden ir más tranquilas. No traten de ser amigas. Es imposible. Son hermanas. Si les gusta el mismo hombre, traten de compartirlo. Si no se deja compartir, es gay. Es aconsejable tener un amante oficial y uno (por lo menos uno) clandestino. Es aconsejable que el clandestino esté mejor dotado que el oficial. Es aconsejable que el oficial no sea oficial de la policía. En caso de ser pilladas, no se disculpen, no nieguen las evidencias, búsquense otro amante. No recen. Nadie escucha. Mejor canten. No esperen que nos encontremos en el más allá. Pero si llegásemos a encontrarnos, por favor no me despierten si estoy durmiendo. Usen sombreros. Huelan las rosas. Maten mosquitos. Beban un vaso de lluvia escandinava. No esperen nada bueno de la gente. No amen al prójimo, desconfíen de él. Las orgías no son recomendables, se pierden los zapatos y los relojes con facilidad. No pidan consejo a nadie. Hagan lo que les salga del corazón. Si no les sale nada, no hagan nada. Ante la duda, abstente. Ante la certeza, duda. En cualquier caso, abstente. No hagan caso a nadie de la familia, salvo a mi hermano Javier. Aunque solo sea por una vez, hagan el amor con una mujer. Aunque no les provoque, háganlo por respeto a mí, como un homenaje a mi memoria. Vuelen en globo. No hagan dietas. Engorden. Soben con cariño su panza. Pónganle un nombre. Hablen con ella. Un día cualquiera, en una ciudad cualquiera, escúpanle sin razón alguna a un peatón. Sigan caminando. No se disculpen. No se pinten el pelo. Si llegan a tener canas, no se las pinten. No usen hilo dental en las nalgas. En los dientes, de vez en cuando. No busquen la felicidad. Busquen el punto G. Allí habita. Nieguen con absoluto cinismo todas las flatulencias que despidan. Atribúyanlas a otros. Mientan todo lo que sea innecesario. Si un amante te deja, no te ahorres un par de insultos. Si un amante te deja y luego te pide perdón y quiere volver contigo, no lo perdones, insúltalo un poco más. Si un embarazo las sorprende, hagan todo lo posible por parir a ese crío. Si abortan, no se arrepientan. Si no abortan, tampoco se arrepientan. Traten de que no las sorprenda un embarazo. Estar sola puede ser una cosa muy buena. Dormir sola puede ser una cosa muy buena. Vivir sola puede ser una cosa estupenda. No hagas a los otros lo que no quieres que te hagan a ti. Pero si te hacen algo que no querías, hazle algo peor a esa persona o a cualquier otra persona. No te quedes con las ganas. Si tienes un hijo, llámalo Circuncisión. Si tienes una hija, llámala Clítoris o simplemente Clit, que es más glamoroso e internacional. A Circuncisión no te olvides de hacerle la susodicha operación cuando nazca. No dejes pasar el tiempo. No confíen en un hombre al que no le gusta el fútbol. Tampoco confíen en uno al que le gusta el fútbol. Desconfíen de ambos, pero más del primero. No se acuesten con un magnate ruso. No se jueguen la vida de esa manera. Nunca acepten nunca una taza de té de un magnate ruso residente en Londres. Puede que no le echen azúcar o sacarina al té, sino plutonio 210. Tengan sexo con un negro al menos una vez en la vida, por respeto a lo que sufrieron los esclavos. En circunstancias ideales, que no hable ninguna lengua comprensible para ustedes. Traten de recibir más regalos de los que den. No es cierto que goza más el que da. Solo den limosna a los que tocan el violín en la calle. Recuerda que esa violinista callejera podrías haber sido tú. Si no aprenden a tocar la guitarra, el piano o el violín, aprenden al menos a tocarse a sí mismas. Si llegan a viejas, en alguna reunión navideña simulen un ataque de Alzheimer y echen a todos de la casa acusándolos de ser unos intrusos. Si tu chico se pone tu calzón, déjalo, no lo regañes. Pero no vuelvas a ponértelo tú. No hagan el amor en la ducha, en el ascensor o en el baño de un avión. Eviten lugares resbalosos o movedizos. Las escaleras son más seguras. Si un hombre no sabe ponerse un condón, échenlo enseguida de la casa y no lo vean más. Si se pone dos condones, échenlo también, díganle pusilánime. Siempre que les convenga, nieguen que son mis hijas y digan que no me conocen. Siempre que les convenga, digan que son hijas de mi tío Walter, que es un gran tipo. Da más prestigio y abre líneas de crédito. Cuando arrojen mis cenizas al mar, asegúrense de no tener el viento en contra. En caso extremo, conviértanse a cualquier religión que les permita salvar la vida. No digan que son ateas. Suena mal. Digan que son agnósticas. Suena a que están investigando algo científico. No se vuelvan mormonas. Se puede malinterpretar. No traten de tener éxito. Es un estrés. Traten de aprender a estar bien con pocas cosas y pocas personas. Si no aprenden, acostúmbrense a estar mal, encuéntrenle un cierto gusto, disfruten del fracaso. Tal vez eso sea precisamente el éxito. Resumiendo: Limítense a hacer lo que les dé placer. No se limiten en hacer lo que les dé placer. Suerte. Buen viaje. por Jaime Bayly

Remate - Un cuento de Jaime Rivera

Entonces te das una vuelta y ya está ahí, sobre ti, un latigazo de luz blanca y un sonido de vidrios rotos, no hay dolor, apenas la sensación fresca de la sangre que te salpica el cuello. Es así como luego despiertas y aún está oscuro, hay un pequeño momento en que todo es una pregunta y luego sí, llega el dolor como respuesta primordial y absoluta. En esas condiciones hasta el charco de agua sucia resulta algo agradable, como si pudiera lavar tu cuerpo, desde tus mejillas a los pies que recién ahora intentas mover. Algo quiere acercarse por dentro de tu cabeza, pero no le das la oportunidad, ya no quieres más memoria, si el golpe no te mató esperas que el dolor si lo haga. Pero el tiempo avanza, la sangre se va secando, si no es por las ganas de vomitar quizá hubieras podido seguir con la mente en blanco, pero la convulsión es más violenta que cualquier cosa de lo que has vivido esta noche y te obliga a levantar la parte superior de tu cuerpo con ambas manos, el flujo desde el estómago hasta la calle es liberador, ojalá pudieras irte también junto a los restos de comida y alcohol que salen de tu boca, perder la conciencia para siempre al contacto con el aire y estallar en el pavimento. Y ahora tu vientre está vacío, ni el tener los ojos cerrados te salva de la terrible certeza de estar vivo; como el peso del universo sobre el corazón de una hormiga vuelve toda tu memoria. Sabes que no estás solo, aunque no se vea ni se escuche nadie en toda la calle donde yaces boca arriba, junto a un charco de vómito y sangre. Hay ojos que te vigilan, desde los bloques y desde el basural, no te matarán todavía, no a menos que intentes algo, algo más que quedarte sujetándote la panza, sangrando de cara a las estrellas. 7 años tenías cuando ya andabas todo embarrado, a la orilla del río, tirándole piedras a los tarros vacios que encontrabas, queriendo achuntarle a las ratas y a las palomas. La Fani te acompañaba en esas correrías, flaca como un pedazo de madera seca. Era la perra guardiana de la casa, la mascota que había traído de regalo un vecino unos años atrás, de pequeña recibía algunas atenciones pero ahora la ignoraban la mayor parte del día. Pero tú sí jugabas con ella, le tirabas las orejas hasta que gemía, incluso le pegabas en las costillas porque te gustaba el silbido que hacía el aire al salir bruscamente de sus pulmones, ella te miraba triste y se dejaba golpear hasta que te aburrías y salías corriendo. La Fani entonces abría el hocico hasta el límite, pegaba un bostezo largo y salía detrás de ti, avanzaban lentamente a través de los años y los golpes. Ahora la perra te mira desde arriba, llamándote para que la sigas corriendo por el cosmos, que a fin de cuentas también está hecho de polvo, barro y frío. Encontrar un rostro conocido en el cielo negro es de algún modo un consuelo entre tanto sin sentido. La cara del animal se mueve en cámara lenta abriendo su mandíbula flaca, luego se queda como congelada hasta que simplemente ya no está, entonces parece que la herida en la cabeza latiera más rápido. Y bien, tú sabes que podrías levantarte, luego doblar trabajosamente el cuerpo, ponerte en cuclillas, afirmarte en una rodilla y ahí poner todo el peso del cuerpo hasta que tus piernas hagan el resto. Ya estarías de pie, con movimientos lentos te alejarías, como un zombi sangrando por el barrio. Podrías intentarlo, podrías dejar de lado esos recuerdos de pendejo y esas caras de quiltro que se aparecen en el cielo y ponerte de pie. Podrías hacerlo, pero no lo vas a hacer, porque sabes que no lograrías llegar al primer callejón sin que te atravesara una bala. Los recuerdos del pasado más reciente ya no importan tanto, o más bien se ven reducidos a una serie de imágenes chiquititas, como las láminas de un álbum que se apilan una sobre otra, ahí van quedando el desayuno, una lata de atún con la fecha a punto de vencer, el pan recalentado, la ropa sucia y el calor de la desembocadura de la mañana hacia el mediodía. Todas las cosas sin importancia que formaron este día, tiradas a tu lado, mezcladas con la sangre, el vomito y el vidrio. Lo que es más importante para tu cabeza rota tampoco es la posibilidad de morir, es cosa de que algún vecino sapo llame a los pacos o a la ambulancia, si eso no sucede habrá que esperar al sol para acumular calor y levantarse. La advertencia que te están dando no es nada de sutil, pero sigue siendo clara en su mensaje, no eres más vivo por ser soldado de narcos, no eres más choro por haber matado a un hombre, a un viejo más encima, a un tipo que se iba a morir cualquier día, porque ya no era más que una bolsa de piel y carne colgando de un par de huesos y un cerebro reventado de tanta droga. Lo que de verdad importa es esta sensación que crece, es como si por ratos se diluyera el tiempo, como si se derritiera y mezclara con el dolor y el frío tan inmediatos. Es como si la cara del viejo, sorprendido, con los ojos atrapados en una expresión intermedia, entre la súplica y el miedo, fuera de pronto tu cara reflejada en un gran charco de agua. Y mientras le pones la escopeta en la frente y aprietas el gatillo recuerdas un golpe en la cabeza, recibido después de esconder la escopeta en el basural, cerca de la casa donde acabas de matar a alguien. Entonces tu cara tampoco es tu cara, menos es la del viejo, al que a estas alturas le queda rostro solo desde la nariz hacia abajo. Entonces cierras los ojos de nuevo, y lo que allí encuentras termina de masticarte el corazón. Las tardes más frías se levantaba una especie de neblina desde el río, una humedad que entraba por debajo de la puerta y por los agujeros entre los marcos de las ventanas. La vieja salamandra y el brasero de la abuelita calentaban muy poco la casucha, tu padre y tu tío se dedicaban a beber vino, las mujeres a veces también, pero pronto se metían a la cama a ver algún programa de televisión. Fue una de esas tardes que la Fani se desapareció, la buscaste un rato pero después tuviste que entrar ante la amenaza de golpes de tu madre. Al otro día recorriste en vano las piedras de la costanera, una y otra vez, sin parar, con el pecho saltando cada vez que escuchabas un ladrido. No encontraste nada, la vieja amiga al parecer se había ido más allá de tu mundo conocido. Apareció casi al mes y medio, más flaca que nunca, su cara no era más que un par de ojos legañosos sobre el hocico invariablemente abierto, el resto era un esqueleto que sostenía a duras penas la hinchazón de su avanzado embarazo. Casi podría decirse que sonreía al verte, corriste y saltaste esperando que ella hiciera lo mismo, pero la pobre apenas caminaba. La llevaste a la casa donde nadie parecía haberse dado cuenta de su desaparición, solo la abuela se compadeció del animal y le armó una improvisada cama con sacos de papas medio podridos. Los días siguientes fueron de cuidar a la Fani casi obsesivamente, de robar comida de la casa sin que se notara mucho, de dejar de comer tú para darle a ella, de acariciarle la cabeza con las manos sucias mientras ella sacaba la lengua por un costado hasta alcanzarte un par de dedos y hacerte cosquillas. Sí, podría decirse que casi sonreía. Te encontraste con la sorpresa cuando le llevabas una marraqueta de pan, los 5 cachorritos gemían con un hilo de voz. Te diste cuenta que uno había muerto cuando los metiste en una caja con mantas de tu cama, no supiste qué hacer con el cadáver, así que te lo llevaste también, esperando que resucitara más tarde al lado de sus hermanos que se revolcaban de hambre. La perra no estaba, probablemente había salido a buscar comida en el basural. Tu padre estaba en casa, no tenía trabajo ni ganas de trabajar, bebía desde temprano, no te habló ni tú le hablaste. Dejaste la caja en el suelo y corriste a buscar a la abuela, estabas a punto de contarle cuando escuchaste los gritos, por detrás viste a tu padre pegarle una patada a la caja de cartón mientras maldecía, y luego ya estabas encima sujetándole la pierna con tus manitas, apenas unos segundos antes de salir volando por el aire y darte de boca contra la pared, entonces desde el suelo viste como la abuela tomaba un escobillón para defenderte, pero solo recibía un par de golpes certeros, uno en el cuello que la dejó sin respiración y otro que le dejó sangrando la mejilla. Rojo de rabia se fue tu padre, mientras tú, la abuela y los cachorros quedaron como después de un naufragio, desparramados por el suelo. Cuando llegó tu mamá fue peor, retó a su suegra por meterse en lo que no le importaba, echó a escobazos a la Fani que gimoteaba afuera de la puerta preocupada por sus hijos, sacó a los cachorros que después de todo habían sobrevivido y los metió en una bolsa de basura. Toma – te dijo- tenís que arreglar la cagada que te mandaste, y nada de llorar porque yo misma te agarro y te tiro al río. Te vigilaba desde la puerta del rancho de madera y lata, no había nada que pudieras hacer. La perra apareció inmediatamente, te rodeaba nerviosa, desesperada metía su hocico entre tus piernas, ladraba y gemía. Cuando te acercaste a la orilla y pusiste la bolsa en el agua hizo un amague de atacar, te asustaste y pateaste el suelo haciendo saltar piedrecillas hacia su cuerpo, ella retrocedió un poco, entonces dejaste la bolsa nuevamente en tierra firme y agarraste varias piedras en tus manos, el animal no retrocedió en un primer momento, pero al recibir un golpe en el costado pegó un gemido brusco y empezó a retirarse, siempre ladrando, desde lejos todavía podías ver su cara. Después simplemente agarraste la bolsa con ambas manos, tomaste todo el impulso que pudiste y la lanzaste hacia la corriente de más al centro, el plástico negro empezó perderse rio abajo. La Fani apareció unos metros más allá, siguiendo la trayectoria desde la orilla, ladrando y corriendo en zig zag, la seguiste con la vista hasta el final. Cuando ya no se veía te secaste las lágrimas para que tu mamá no se diera cuenta de tu llanto silencioso, volviendo a la casa viste tu cara reflejada en un enorme charco de agua, después entraste a aguantar más retos, a recibir más golpes. La perra no volvió jamás. Al abrir los ojos todavía es de noche, tienes el cuerpo adormecido y no hay mayor indicio de algún cambio en la situación, los pacos no han venido ni ningún vecino se ha hecho el solidario llamando a la ambulancia, el viejo sigue con la cara desintegrada por un disparo allá en su casa y tus enemigos siguen vigilándote desde sus escondites. En el cielo se aparecen de vez en cuando imágenes etéreas, recuerdos o premoniciones, restos de emociones que salieron volando con el golpe que recibiste y se esparcieron por el espacio para caer como lluvia sobre los tejados. Tiritas de frío pero no te das cuenta embobado por tantas luces, te corren lágrimas, pero no las sientes perdido en tus recuerdos. Estás en eso cuando se acercan a rematarte

Carta de un Obrero a un Magnate

Señor Sebastián Piñera, a la hora de su show el 1 de septiembre yo no tenía que comer con mis hijos y usted gastó millones de pesos. Se llena la boca con los pobres y hace gárgaras con los trabajadores. Es usted un tipo mentiroso, burlesco, cara de palo e indolente. Estoy cesante con hambre, privaciones, con 4 hijos. A mi jefe no le gustó que reclamara las horas extras que me debía hace un año. Si los empresarios abusan ahora imagino que con usted en el gobierno van a reventar al trabajador, aunque usted diga que no. Me echaron y me dejaron prácticamente en la calle. Los mismos señores que van a misa despidieron a sus trabajadores culpando a la crisis, probablemente son ellos los que financian campañas de su sector politico, aumentan la cesantía y luego culpan al gobierno. Cuando les va mal o cae el dólar recurren a la presidenta pidiendo subsidios o ayudas. Somos los trabajadores rehenes de su chantaje, ustedes culpan al gobierno y La Moneda no tiene empresas, supermercados ni industrias. También quiero decirle por este medio ya que no puedo hacerlo personalmente, me gustaría en todo caso, que jamás votaría por usted por las algunas razones que le voy a comentar. Ofreció un bono de 40 lucas siendo candidato, o sea, nada. Eso se llama cohecho y es un delito. Inducir al voto por plata. Dijo que era profesor de Harvard, mentiroso. Le mintió a Chile y sus pobres respecto de su gasto electoral. El señor Coloma, encargado de la parte laboral aliancista, dijo que iban a eliminar las indemnizaciones por años de servicios y las reemplazarían por un seguro de cesantía. Falacia. Todos los “PATRONES” van a despedir a su gente antigua y le va a salir gratis. Como va su plan laboral habrá que trabajar encadenado y nos pagarán con fichas de pulpería que podremos cambiar en Lider y Santa Isabel. Allamand, el mismo que no tiene cerebro, amenazó a los empleados publicos con despidos. Ahí estan jugando con fuego, señor magnate. Los acaudalados son enemigos de los sindicatos y querrán eliminarlos. Gobernará con Novoa y Cardemil, puaj qué asco. Deberían estar presos. Tambien tendrá a su lado talibanes como Kast, Forni y otros. Gente que no asume que todos piensan distinto. Su coalición no quiere cambiar el binominal y también no quiere legislar para restringir la reelección en diputados. Pillines quieren que sigan tirando las manitos Maximianito, Claudita, Julito, etc. Señor Magnate, la pobreza y la delincuencia son hijos de la desigualdad social. No se resuelven con bonos ni sueldos éticos familiares. Se resuelven con que los más ricos, los empresarios, paguen mejores sueldos, el multimillonario pague impuesto por su inmensa riqueza. Los pobres y los patos malos no se siembran en un huerto, la desigualdad se arrastra desde los inicios de nuestra república y no se ha resuelto porque el rico no quiere que el pobre se eduque para que no reclame. También estoy seguro que tratará de aplastar a los peñis de la Araucanía con tropas para cuidarle las tierras a sus pares. Señor Magnate, no se olvide que la cesantía y la desigualdad es la antesala de la delincuencia. Dar trabajo a los compatriotas es responsabilidad del que tiene inversiones y platita, el gobierno solo pone los reglamentos y aprueba los proyectos. Por último, da asco, vergüenza ajena, cuando salen en los medios reclamando por “ el uso de recursos públicos en la campaña”, Monckeberg, con poquito seso y harta boquita, se demora 2 segundos en llamar a la prensa. Por qué no alzaron la voz, usted incluido, cuando con recursos públicos ( pistolas, corvos, fusiles, balas, vehículos, etc.) asesinaron a Pepone, Don Tuca, Nattino, Parada y Guerrero, y otros compatriotas que aún no son encontrados. Huevones patudos. Espero que la gente leyendo esta humilde carta de un obrero se entere qué clase de pinganilla es usted y el peligro que significa para los trabajadores y sus familias. Soy un simple trabajador, para usted a lo mejor una basura, pero mis hijos pueden sentirse orgullosos que cada peso que gastamos en comida me lo he ganado honradamente y no le he robado una chaucha a nadie. Le saluda, M. Martínez R. Comuna de Pudahuel

Consejos de Psicomagia por Jodorowsky

La Psicomagia se basa en la premisa de que el inconsciente toma los actos simbólicos como si fuesen hechos reales, de manera que un acto artistico-mágico-simbólico
-sagrado podría modificar el comportamiento del inconsciente, y por consiguiente, si estuviese bien aplicado, curar ciertos traumas psicológicos. Principios de la Psicomagia El único lenguaje que aumenta el nivel de conciencia es el lenguaje del arte y de la poesía. Al inconsciente le es más fácil comprender el lenguaje onírico que el lenguaje racional. Aquello que atemoriza a un sujeto pierde su fuerza en el momento en que este deja de combatirlo.[ Una enseñanza no se hace operante, no adquiere toda su fuerza transformadora, hasta el momento en que es aplicada. Una toma de conciencia que no es seguida de un acto resulta completamente estéril. Un acto tiene un carácter más concluyente que cualquier palabra. En resumen, un acto vale más que mil palabras. En todas las culturas se encuentra la idea del poder de la palabra, la certeza de que el deseo expresado en la forma adecuada provoca su realización. Para estar en condiciones de ayudar a una persona, no hay que esperar nada de ella y se tiene que entrar en todos los aspectos de su intimidad. La poesía debe ser una constante en la vida para depurar el ego. La realidad no es científica. Todo lo que arrastramos con nosotros tiene que retorcerse hasta sublimarse. Todo lo que hemos recibido es un tesoro. No es necesario eliminar una parte. Hay que fecundar lo que nos viene dado. Aunque los principios básicos de la psicomagia son simples, y (según Jodorowsky) su efectividad está demostrada por la experiencia, su aplicación práctica es muy difícil y puede ser una técnica muy peligrosa en manos inexpertas. Para su eficacia depende de dos factores fundamentales: 1.El psicomago debe ser capaz de diagnosticar correctamente el problema, y 2.El consultante debe estar convencido de antemano de la competencia del psicomago (es importante tener fe en el acto para que este tenga un efecto en el inconsciente) y ejecutar sus instrucciones al pie de la letra. La psicomagia parte de que en toda enfermedad hay: Una prohibición: Al sujeto le prohíben ser lo que él es. Una falta de consciencia: El sujeto no se da cuenta de lo que es. Una falta de belleza: Cuando se pierde la belleza espiritual se enferma Ahora a continuacion los primeros de mas de 300 consejos de Psicomagia que ire subiendo aca en exclusiva para ustedes de acuerdo a mi tiempo. Este fue pedido por mi amiga Alexa que desea comprarse o conseguirse el libro Manual de Psicomagia del chileno-frances Alejandro Jodorowsky pero aun no puede y en el cual aparecen estos consejos asi que como yo ya me lo compre compartire aqui sus consejos de forma gratuita como le gusta a Jodorowsky la mayoria de las veces compartir su sabiduria. Ojala les guste y sirva. Aqui les dejo el primero: Consejos Psicomagicos para Conservar el Amor y la Amistad Es habitual que una persona enamorada o que tiene el privilegio de contar con un amiga/o fiel y desinteresado, tema que por cualquier motivo el vinculo emocional se rompa. En las delicias del Amor y la amistad, siempre aparece la angustia de dejar de ser amado o querido... Esto proviene de la tierna infancia: por mas que las madres se esmeran en satisfacer los reclamos de su bebe en algunas ocaciones se demoran en llegar a satisfacerlos. El niño, la mayoria de las veces, no llora de hambre sino que por la angustia de creerse abandonado. Unos minutos para un minuto son solo unos minutos pero para un infante cada minuto le parece durar muchas horas... El/la consultante aunque su razon le diga que no hay motivos para sentir que la relacion esta en peligro, recibe de su inconsciente mensajes de inseguridad. Para calmarlos, debe realizar uno o los dos de los siguientes actos recomendados por shamanes populares que le aseguraran que el lazo de union es solido. (Todos los detalles que parecen absurdos, por su caracter ceremonial, convenceran al Inconsciente de que los lazos amorosos o amistosos son solidos): "Pinchese el dedo indice con un un alfiler y deje caer gotas de sangre en un espejito. Con una pluma de gallina negra, escriba en un pergamino el nombre y el apellido de la persona cuyo cariño desea conservar. La sangre que acaba de extraer las veces de tinta..Enrolle fuertemente el tipo papel tipo pergamino a una vela roja y atelo con hilo color verde. Queme la vela un viernes entre las doce y las dos de la mañana" "Coga un puñado de hierbas y sostengalo en su boca, entre los labios, de manera que asome un extremo. Colquese mirando al este y arrodillece. Piense en su amante o amiga/o algunos momentos. Coga la hierba con su mano izquierda, sostengala en alto y diga "Juntos al amanecer" Pongasela suavemente en la boca. Dirijase al oeste y arrodillece una vez mas. Piense en la persona querida, sostenga la hierba con la mano derecha, levantela y diga "Juntos al atardecer". Guarde esa hierba y usela en alguna comida que ingieran los dos juntos." Agregar que tal vez aun mejor que esos consejos es simplemente dar para recibir o sea dar un Amor y una Amistad sana, honesta, leal y pura para recibir lo mismo... La siguiente es una lista con otros problemas con sus respectivos consejos psicomagicos de parte del famoso y sabio Alejandro Jodorowsky que ire subiendo aqui y a otros sitios. Si quieren solicitarme sus consejos de los que aparecen en la lista de alguno de los siguientes problemas o asuntos en especifico haganlo con toda confianza y yo lo transcribire aca cuanto antes en forma de nota. Esten atentos aca a mi Face porque no siempre etiquetare a los mismos esto para que mas vayan conociendo y teniendo acceso a estos consejos y conocimientos. Desvalorizacion sexual de la mujer Timidez femenina Desvalorizacion sexual del hombre Eyaculacion precoz Rechazo al esperma Deseos incestuosos Simbiosis madre hija Simbiosis madre hijo Simbiosis padre hijo Simbiosis padre hija Madre invasora Madres que critican por teléfono Duelo por abortos Nostalgia por territorio Tomar posecion de un territorio Padres desunidos Aczema No ser fascinado por una mente poderosa Mala suerte Agorafobia Claustrofobia Bulimia Anorexia Vida fracasada Dejar de fumar Adicción a la heroina Alcoholismo Vivir con un adicto Muerte de un bebe Nacer despues de un hermano muerto Devolver sentimientos ajenos Quitar la Pena a un niño Desprenderse de ideas nocivas Ausencia de padre en una mujer Ausencia de madre en un hombre Expresar la rabia reprimida Secretos que angustian Padres dominantes No saber acariciar Abandonar el lenguaje agresivo Artistas bloqueados Amenorrea Celos amorosos Celos enfermizos Neurosis de fracaso Coger las fuerzas para un cambio radical No poder concentrarse Infancia robada Enfermedades familiares Quitarse etiquetas Dificultades para quedar embarazada No encontrar pareja Verrugas Cleptomania Ataques de culpabilidad Cobardia viril Impotencia Tartamudéz Pereza matinal Recuperar la fe en si mismo Angustia intelectual Abuso sexual Mal de amor Miedo economico Miedo de envejecer Miedo a desmayarse Miedo a la oscuridad Miedo a la locura Encantos para el miedo Problemas laborales Frigidéz Predicciones negativas Insatisfaccion con su propio rostro Monotonia matrimonial Mujer atada a un amor del pasado Conflictos en la pareja Llantos incomprensibles Depresión sin motivo o angustia continua Remedio para pesimistas
Este blog le desea a Alejandro Jodorowsky un Muy Feliz Cumpleaños. Muchas Alegrias y Paz en tus 81 años y muchas gracias por todos estos años de Arte, Iluminacion y Sabiduria. http://laevidenciademarilynmanson.blogspot.com/