24 abril, 2009

Un Homenaje a J.G. Ballard

El fallecido escritor inglés capturó las obsesiones más oscuras de la sociedad moderna. Spielberg y Cronenberg cayeron rendidos a sus novelas, y en la música popular influenció a Joy Division y RadioheadEn los 70, el visionario J.G. Ballard miraba de vez en cuando las revistas New Musical Express de su hija adolescente. Creía que el punk era "hermoso y peligroso", pero reconocía que cada vez que escuchaba rock le dolía la cabeza. En la vereda del frente pasaba algo distinto: Ian Curtis, el líder de la legendaria banda post punk Joy División, solía encerrarse con las novelas de Ballard mientras componía el segundo disco del grupo, Closer (1980). De hecho, la canción que lo abre se llama La exhibición de las atrocidades, título del libro más experimental del escritor.Fallecido el domingo 19 de abril, la onda expansiva del apocalíptico Ballard cruzó los terrenos de la literatura. A él mismo le costó conformarse con la escritura: estudió medicina para ser psiquiatra y se enroló en la Royal Air Force para ser aviador. Nada le resultó. Convertido en escritor, trabajó en el guión de la película When dinosaurs ruled the earth (1970), de Val Guest. Ese mismo año incursionó en la plástica, con una instalación en la que se limitó a poner autos chocados en una galería de Londres.Incluso Ballard actuó. Fue un extra perdido en una fiesta en El imperio del sol, la adaptación que hizo en 1987 de su novela autobiográfica Steven Spielberg. Por supuesto, entrar a Hollywood de la mano del director de Tiburón fue su ticket a la fama mundial. Pero sus coqueteos con lo audiovisual venían de antes: en 1966, la BBC aceptó un guión de Ballard para un episodio de Jackanory, programa infantil que persiste hasta hoy.Fue un inicio cándido. Sería David Cronenberg quien llevaría a la pantalla grande toda la perversidad de Ballard con su adaptación de Crash (1996). El escritor estaba fascinado con la cinta: la defendió de los ataques de buena parte de la prensa inglesa y la calificó como "la primera película del próximo siglo". Pero los fanáticos también destacan otros filmes: Ballardian.com, algo así como su fan club en la red, valora The atrocity exhibition (2000), de Jonathan Weiss, y Aparelho voador a baixa altitude (2002), que la sueca Solveig Nordlund filmó sobre la base del cuento Catástrofe aérea.Mientras el italiano Vincenzo Natali adapta actualmente su novela Rascacielos (1975), Ballard sigue resonando en la música popular. Involuntariamente, la cadena de videos musicales MTV salió al aire en 1981 citando oblicuamente al escritor: el primer video que exhibió fue el de la canción Video killed the radio star, que el grupo Buggles escribió inspirándose en un cuento de Ballard, The sound sweep.También bandas como Suede, Manic Street Preachers, Gary Numan y The Klaxons han reconocido la influencia de Ballard. Thome Yorke, el líder de Radiohead, ha ido más allá. No sólo el influjo ballardiano está en las canciones Airbag y Lucky, del OK Computer (1997), el más celebrado álbum de la banda. Yorke además reconoció su inspiración durante el trabajo de su último disco, In rainbows: subió al sitio web del grupo los pasajes más anticonsumistas de la novela Bienvenidos a Metro-Center (2006) de Ballard. Yorke no es un fanático a la moda, sino un lector de años: "Ballard giró un espejo sobre nuestro mundo y reveló las creaciones transparentes y disfuncionales que operan entre nosotros. Era un trabajo sucio, pero alguien tenía que hacerlo", dijo esta semana.

1 comentario:

  1. wow no sabia que habia influido directamente a los Joy Division,Considero a Ballard una nueva clase de escritor, cuya infancia definio su rumbo.

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